Crónica del adiós a Mons. Rafael Martínez Sáinz

Eran las 6 de la tarde, del lunes siete de noviembre, cuando los restos de Mons. Rafael Martínez Sáinz eran despedidos con mariachi en Tecualtitán, Jalisco, comunidad a la que Monseñor sirvió por más de ocho años. 

 

El cortejo fúnebre partió  por la carretera a Ocotlán, escoltado por protección civil, seguridad pública y tránsito del municipio de Ocotlán, acompañando la carroza, familiares del Obispo Martínez y el alcalde de Ocotlán. 

 


 

A las seis y media de la tarde, en el cruce de las calles de Niños Héroes y Moctezuma arribó  la comitiva con los restos mortales del Obispo; en ese punto estaban reunidos con anticipación sacerdotes, alumnos de la Escuela Hogar, miembros de todos los gremios y la banda de guerra del Señor de la Misericordia.  Eran las siete de la noche,  y las campanas del templo parroquial del Señor de la Misericordia anunciaba la llegada del ataúd con los restos de quien fuera párroco de Ocotlán por casi treinta años.  El cortejo fúnebre fue recibido por el Sr. Pbro. D. Jesús García Zamora, vicario general de la arquidiócesis de Guadalajara. El féretro fue cargado por sacerdotes quienes lo colocaron sobre una alfombra en el altar preparado para la solemne misa de clausura del Año de la Misericordia que comenzó después del rito de clausura de la Puerta Santa. 


 

Al término de la celebración, los restos fueron colocados a los pies del Señor de la Misericordia de Ocotlán, en el interior de su santuario, en donde los miles de fieles ingresaron para despedirlo entre llanto y alegría. El cuerpo del Obispo Rafael fue velado toda la noche, a puerta abierta. A las ocho de la mañana  del martes ocho de noviembre, los alumnos y maestros de la Escuela Hogar acompañaron sus restos, enseguida numerosa concurrencia de feligreses también lo hicieron. 


 

Fue hasta las doce del mediodía del martes, cuando dio inicio la Misa de exequias, presidida por Don José Guadalupe Martín Rabágo, arzobispo emérito de León, y concelebrada por Don José Francisco González, Obispo de Campeche, Don José María de la Torre, Obispo de Aguascalientes,  y un gran número de sacerdotes.   Al inicio de la celebración, el vicario episcopal, Don Antonio Olivos dio lectura del pésame que su Santidad Francisco expresaba por la muerte de Mons. Rafael Martínez Sainz, a través del nuncio apostólico, la ceremonia prosiguió con la colocación de llos ornamentos episcopales sobre el féretro, la liturgia de la palabra y la liturgia eucarística. 

 

A la una y media de la tarde, el féretro cargado por sacerdotes dio un pequeño recorrido frente a la parroquia madre de Ocotlán, el último recorrido del cuerpo del Obispo era acompañado por los obispos, sacerdotes y familiares de Mons. Rafael. 

 

En el atrio de la capilla de La Purísima, a los pies del monumento a la aparición del Señor de la Misericordia estaba listo ya el sepulcro, y después de una oración y entre el repique de campanas fue enterrado el cuerpo del Obispo Rafael Martínez Sáinz, en donde descansará para la posteridad. 

 

Por: Pastoral de la Comunicación del Señor de la Misericordia.

 

Escribir comentario

Comentarios: 5