105 años cumple el Santuario de Guadalupe de Ocotlán

A principios de 1900, los vecinos de la entonces orilla norte del pueblo de Ocotlán solicitaron a las autoridades eclesiásticas la construcción de un templo dedicado a la Virgen de Guadalupe.

 

La construcción del templo a la Virgen Santísima en el barrio del ferrocarril ocurrió formalmente en 1911, con la solicitud hecha por parte del Sr. Cura Don Agustín Vargas al Arzobispado de Guadalajara, recibiendo la respuesta de autorización en el año de 1912. 

 

Dicha obra no sería iniciada sin antes escoger  un lugar especial, siendo las Señoritas Vicenta y María Orozco las donadoras del terreno. La construcción del recinto fue interrumpida durante algunos años debido al movimiento de la revolución y la persecución católica en la segunda y tercer década del siglo anterior.

 

En 1931, el Sr. Cura Mons. Don Severo Flores,  para los festejos del cuarto centenario del acontecimiento guadalupano, motivó la continuación de la construcción del templo, a tal grado que en 1941, durante la administración del Sr. Cura Don Margarito Ortega Valdés,  las bardas de la nave central  ya se encontraban levantadas más de 15 metros, y en la nave lateral norte, se abrió una capilla provisional en donde se comenzó a venerar una pintura al óleo de la Virgen de Guadalupe, elaborada en 1787 por el artista José de Alcívar, imagen adquirida por el mismo Sr. Cura Margarito y actualmente ubicada en la sacristía mayor de la parroquia del Señor de la Misericordia, y que en una descripción se dice ser copia fiel de la original venerada en el Tepeyac.

 

Durante la segunda mitad del siglo pasado, en la administración del Sr. Cura Don Ignacio Gutiérrez,  fueron concluidas las bóvedas y las torres del Santuario Guadalupano, se decoró el interior y se terminó el retablo. Todo el trabajo realizado por el Sr. Cura Ignacio fue respaldado por el apoyo de la sociedad, en la organización y participación de comidas, kermeses y rifas, como en la histórica recolección de blanquillos. Para coronar la obra en 1961, el Sr. Cura Gutiérrez acepta la propuesta de un connotado ocotlense, quien se ofreció en donar la pintura al óleo de la Virgen de Guadalupe que actualmente se venera en el recinto, la imagen fue elaborada por un artista extranjero, a los pies de la original, bajo el permiso otorgado por el Abad Feliciano Cortes Mora, familiar de la familia Cortes Jiménez. 

 

 

 

Investigación: J. Jesús Brambila 

 

 

Todos los derechos reservados 

© www.elprodigiodeocotlan.org

 

Sigue la pagina oficial del Santuario en facebook:

Escribir comentario

Comentarios: 4