Cardenal Sandoval pide mantener la tradición al Señor de la Misericordia de Ocotlán

En la homilía predicada el martes 26 de septiembre, con motivo de las fiestas al Señor de la Misericordia de Ocotlán, el Sr. Cardenal D. Juan Sandoval Iñiguez compartió el mensaje de la liturgia del día, en donde relata el regreso del destierro de Babilonia, cuando los reyes de Persia mandaron reconstruir el templo de Jerusalén.

 

Como parte de la predicación puso como ejemplo una reflexión a la situación que vive México: “El pueblo de México no está en el destierro, está metido en una corrupción tremenda, en una situación que nunca se había dado, la corrupción desde arriba, entre más arriba hay más corrupción.”

 

Prosiguió levantando la voz a los demás problemas que aquejan a nuestra patria: “El dominio del crimen organizado que llaman en muchas partes, la perversión de la juventud por las drogas y el sexo libre, la disolución del matrimonio, hecho a propósito facilitando la separación y el divorcio, promoviendo el aborto, pervirtiendo a la juventud para que no quiera casarse, para tener libertad en el sexo sin compromiso, y hasta la perversión del concepto mismo del matrimonio… Todo eso hay en nuestra patria, en un pueblo que estadísticamente es católico… nos hemos olvido de Dios, pero Él no se olvida de nosotros”

 

También el Cardenal pidió oraciones y ayunos ante el próximo proceso electoral que se avecina: “Hoy que vienen la selecciones, tan peligrosas de 2018, ¿porque no le pedimos con insistencia, porque no hacemos oración?  Que nos mande gobernantes capaces y honrados. Suficientemente capaces y honrados para que saquen a este pueblo adelante…“ El prelado también pidió que practiquemos el octavo mandamiento: “No levantaras falsos testimonios ni mentiras, cuantas honras se van, por soltar la lengua de aquí para allá, avientan mal el chisme y ahí se van acabando”.

 

El Señor Cardenal Don Juan Sandoval, quien fue declarado hijo predilecto de Ocotlán desde 2015, pidió a los ocotlenses seguir con la tradición, que se mantengan las devociones hacia el Señor de la Misericordia: ”Estamos en estas fiestas, muy especiales por estos 170 años, lo que paso en Ocotlán es algo muy singular, pocos pueblos tendrán el privilegio de haber visto al Señor, y sus antepasados tuvieron ese privilegio… Ese milagro lo autentificaron, lo firmaron, lo notariaron e hicieron un Juramento de celebrar año con año con gratitud y amor estas fiestas, y se sigue celebrando ¿pero cómo se celebra? En las fiestas al Señor de la Misericordia todos acuden a la Misericordia del Señor, todos encuentran una conversión ara una vida mejor, hacen de las fiestas actos profundos de fe y de amor o “pachangas”.

 

También hablo sobre una de las tradiciones que enmarcan estas fiestas al Prodigio, como lo es la Entrada de Gremios en la que por tradición solo participan varones: “Dicen, no sé, que hasta en la procesión de los hombres ya traen tambores, mariachi, bailadoras y las mujeres ya se quieren meter también ahí, hagan su peregrinación las mujeres aparte, ¿para que echan a perder la de los hombres? hay muchos días para que también las mujeres tengan su peregrinación y en silencio, hablándole al Señor con el corazón y dejando que el Señor les hable al corazón. La peregrinación de los hombres que sea la de los hombres y la de las mujeres que sea de las mujeres.”

 

Sobre la autenticidad del milagro del Prodigio compartió lo siguiente “Es una devoción muy grande muy especial, aprobada por el Obispo, y hace 20 años que el Santo Padre San Juan Pablo II mandó una bendición especial apostólica para este pueblo, a los 150 años del milagro”.

 

 

Concluyó enfatizando como vivir verdaderamente las fiestas al Señor de la Misericordia: “Que las fiestas al Señor de la Misericordia sea de amor a Él, fe grande y conversión de los pecados para una vida mejor, porque es el camino de la salvación, que sean unas fiestas religiosas… que las fiestas sean un camino constante, sencillo, amoroso de conversión para los que han sido favorecidos con esta aparición y ese amor tan especial del Señor.”

 

Sistema Informativo del Prodigio de Ocotlán